¿Quién soy?

Cuando tenía 16 años empecé a dar clases particulares a un vecino, luego vinieron más vecinos y antes de terminar Bachillerato le echaba una mano a medio barrio. Para mi era muy gratificante ayudar a otros niños a mejorar en la escuela, entonces supe que yo iba a ser maestra.

Estudié la especialidad de Audición y Lenguaje porque soy una apasionada de la lengua, del poder de la comunicación, de la lectura, la escritura, en definitiva, me gustan las palabras. Sin embargo, las pocas plazas ofertadas por esta especialidad por aquel entonces, me animaron a presentarme por la especialidad de Educación Primaria y, tras una primera convocatoria, empecé a trabajar un 17 de octubre de 2011 en mi primera sustitución.

Aun recuerdo los nervios al entrar en el colegio. El corazón me galopaba al entrar en clase y ver a 21 niños y niñas de tercero mirándome y reconociéndome como su nueva maestra. Fue una sensación de miedo y ganas que no se ha pasado aún desde aquel entonces.

Para mi, la escuela es el mejor lugar del mundo. La concibo como un lugar donde poder ser, como un lugar seguro y amable.

Mucho ha cambiado mi visión desde cuando empecé, reproduje muchos patrones de una enseñanza que creí que «había funcionado conmigo» pero que dejaba atrás a muchos niños y niñas. El fracaso y el error, pueden ser muy productivos si se utilizan para un cambio que parta de la reflexión y la formación profesional.

Hoy en día, 13 años después, sigo cometiendo errores, por eso nunca puedo dejar de aprender.